martes, 12 de julio de 2011

El Dios Sol y el Sol Astrologicos. (apuntes del texto de Liz Greene, 1998)


• “Autoexpresión” un término trascendental a la hora de entender el Sol en el mapa natal

Apolo, el dador de luz

• Sol: símbolo de Apolo describe un centro fundamental de nuestro interior -el corazón de la identidad- o el sentido de un destino personal que se alza desde la conciencia de nuestro ser como individuos y que tiene el poder de desvanecer las compulsiones que nacen en la infancia y el contexto familiar. Una imagen de algo dentro de nosotros que es capaz de formar una identidad central e indestructible y alrededor de la cual gira el mismo horóscopo; un ego que puede contener e incluso transformar varios conflictos y aquellas discrepancias que todo horóscopo suele tener.
• "Maldición familiar" griega: descripción de los conflictos inconscientes sin resolver que vienen de generación en generación, eventualmente llegando al umbral psíquico del "paciente identificado" (tal como se lo conoce en terapia familiar), quien actúa el peso de esta herencia inconsciente a través de una enfermedad física o psicológica.

Apolo el cosmocrator ("Dueño del Mundo")

• Ese centro ubica al individuo en el centro mismo de su propia vida, permitiendo que otros aspectos de la carta natal armonicen entre sí.
• Depende más de nuestra habilidad para expresar nuestro Sol, que se destraben aquellos aspectos menos armónicos más que por la naturaleza de los aspectos planetarios en sí mismos.
• El Sol es el gran conciliador de los conflictos planetarios internos, permitiendo que trabajen más a favor que en contra de la vida. Otra vez es ese sentido del sí mismo, el que unifica toda la carta, no para ser controlado por él, sino para permitir su expresión y reflexionar sobre él.

Apolo el artista


• No debería sorprendernos entonces la conexión entre el Sol astrológico y el área de nuestra creatividad, como concepto de la Casa V de un horóscopo
• Cualquiera sea el emplazamiento del Sol en la carta, este es el que nos va a hacer experimentar esa sensación de unión con lo divino por cualquier medio creativo que elijamos para expresarnos y que sea el más inspirador de nuestras almas.
• Así veremos la conexión entre el Sol y la vocación, ya se trate de una vocación que sea financieramente remunerativa o bien una tarea a la que nos aboquemos en nuestras horas de ocio.
• Pero a menos que una persona se abra a la inspiración, no puede dar lugar a su vocación y mantener con lealtad sus valores y su propia visión.

Apolo el profeta

• Aquí está nuestro futuro, la persona en que potencialmente somos capaces de convertirnos, la persona que tanto deseamos y necesitamos ser, si es que tenemos como objetivo de vida algo más que comer, reproducirnos y morir. Sin embargo, podemos malinterpretar esa luz que aporta la interpretación del Sol, dependiendo mucho de nuestra edad, circunstancias, conflictos y necesidades emocionales.
• Sol: relacionado con la vocación, con nuestro "llamado", o, como dice Howard Sasportas "un llamado del yo interior"
• Tal como sucedía en el oráculo de Apolo, las configuraciones de la carta natal pueden ser malinterpretadas tanto por el astrólogo como por el cliente, porque uno carece de la perspectiva para ver el panorama completo y generalmente tiene una fijación en lo inmediato o con una preocupación en particular.

Apolo el Sanador


• Sol como un sanador interior
• Lo que se entiende por enfermedad según el concepto de Apolo, era aquello que se apagaba, que se quedaba sin la luz del Sol.
• Enfermedad: estado inarmónico del alma, una ruptura de la conexión humana con el orden cósmico mayor, por ende, lo que hace la curación es restaurar la armonía interior y reconectarnos con la fuente. En un horóscopo, la voluntad de vivir está profundamente ligada con el Sol, y la voluntad de vivir tiene que ver con la búsqueda del significado y a su vez este es el sentimiento de estar conectado con algo más grande que uno mismo.
• Ser una persona significa estar solo y estar en grupo al mismo tiempo, tal como lo es el Dios-Sol per se.

Cuando el Sol no brilla

• Depresión: pérdida de la voluntad de vivir, sentirse dominado por compulsiones internas, excesiva dependencia de los demás, identificarse con los resultados colectivos en el aspecto de no ser auténticos, a menos que existan otros para servirnos como espejos -son todas las experiencias que pueden sobrevenir si no nos atenemos a expresar nuestro Sol natal.
• Expresar nuestro Sol: hacer lugar en nuestra vida a los valores y necesidades del signo Solar, involucrándonos enérgicamente en la esfera de vida representada por su casa natal y honrando las necesidades de los planetas que lo aspectan.

• La incapacidad o falta de voluntad para construir un ego lo suficientemente fuerte se debe a varios factores:
a) Efecto de nuestro entorno primitivo, que a pesar de las otras fortalezas internas que tengamos, puede ser muy destructivo y anular en una sofocante oscuridad a nuestro Sol e impedirle brillar
b) Desgaste sistemático del sentido de sí mismo de un niño puede ser parte de esto.
c) Padres que a su vez no pudieron conectarse con la luz de Apolo, pueden sentirse resentidos al verlo refulgir en sus hijos y tratar de convencerlos que lo que importa es la familia, no el individuo
d) Presiones colectivas también contribuyen, especialmente las provenientes de sociedades donde la expresión individual es equivalente a un acto criminal, tal como lo era para el antiguo régimen de la vieja Unión Soviética.
• Por lo anterior, es dable cuestionarnos si un medio ambiente destructivo puede desbaratar completamente la luz del Sol, si la persona por sí misma no se encuentra de cierta manera atrapada en un conflicto interno

• Tales aspectos hacia el Sol también podrían estar reflejando asuntos relacionados con el padre, quien a su vez pudo estar herido o inhabilitado para expresar su propia visión individual o haber actuado como una figura muy crítica, indiferente o desinteresada como para alentar el desarrollo del sentido de sí mismo en su hijo
• Sol en casa VIII, XI o XII, puede estar sugiriendo, tal como lo hace en sus aspectos a los planetas exteriores, una profunda apertura hacia la psiquis colectiva y la necesidad de encontrar un medio a través del cual podamos expresar nuestra visión individual como contribución a ese factor colectivo. El Sol en Casa IV ó X, puede reflejar una poderosa unión con alguno de los padres, lo que dificulta la transmisión de la luz del Sol a nuestro propio ser; más bien seríamos como una especie de vasija donde el padre vierte lo que él no pudo vivir.
• Si recordamos el símbolo del dios Sol como cosmocrator, la pérdida de su luz es equivalente a perder el sentido del propio significado como individuo y ninguna realización emocional absoluta de la luna puede compensarlo

El precio que debemos pagar

• Permitirnos expresar nuestro Sol no significa de ninguna manera que se nos negará el derecho a tener una familia o a entablar buenas relaciones con otros seres humanos
• Si elegimos erigirnos como individuos tendremos que sacrificar el lujo de vivir a través de otras personas, y en especial de nuestros padres e hijos, una experiencia que ellos podrían sufrir como una dominación extrema.
• Apolo se traduce como la imagen de algo en nuestro interior que está solo y se auto sostiene y que puede brillar solamente si estamos dispuestos a separarnos de los demás,
• El precio de disfrutar la luz del Sol es en cierta medida la soledad, aunque esto no signifique literalmente falta de compañía.
• Algún conflicto con la familia o con la comunidad es inevitable. Sin embargo, la antigua asociación astrológica del Sol con el corazón y el amor, nos sugiere que eso que comúnmente denominamos amor puede en verdad ser un estado psíquico de fusión y dependencia, e inclusive puede que eso nos impida amar verdaderamente a otro como alguien separado de nosotros y digno de respeto, porque nosotros mismos no nos hemos delimitado como individuos.
• El miedo a la soledad es el gran enemigo de la luz solar así como lo es el miedo a la envidia, puesto que la envidia que otros sienten nos lastima profundamente cuando en realidad necesitamos ser amados y aceptados. Si estamos demasiado inseguros de nosotros mismos como para arriesgarnos a que otros nos desaprueben, no seremos capaces de expresar satisfactoriamente nuestro Sol. Si nos preocupa el hecho de que otros se resientan por lo que hacemos o porque seamos algo "especial", entonces nos ocuparemos de asegurarnos de ser ordinarios y luego atacaremos e intentaremos destruir a los que se atrevan a expresar su propio Sol, porque por dentro nos devorará la envidia.
• Como astrólogos debemos asumir ese mismo llamado y encarnarnos como el Sol cuando interpretamos la carta de un cliente, para lograr encender su propia luz y esclarecer las razones por las cuales puede no estar brillando en la actualidad y el precio que deberá pagar para hacerlo

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