"El camino no es como una autopista; el Camino es como un pajaro que vuela en el viento sin dejar huella tras de sí" Osho
lunes, 18 de febrero de 2013
Me llama la atención todo el revuelo que se le da a los cánticos de los militares chilenos y todo esa noticia. De seguro los que mas hacen ruido y alegan por este tema (tanto chilenos como involucrados extranjeros) le están sacando algún provecho político, y por ende económico.
lunes, 20 de febrero de 2012
Algo en el espíritu huele mal
"Si tienes un problema y no tiene solución,
¿para qué te preocupas?
Y si tiene solución,
¿para qué te preocupas?"
( Proverbio Chino, sacado de un estado en facebook)
Lo próximo que diré ha sido empujado por la lectura de Zizek, quien abordo este tema en uno de sus escritos[1], y es que hace un tiempo ya que algo viene incomodándome, como un hedor que no me deja tranquilo aunque intente dejar la mente de lado. Y es que veo la proliferación de movimientos espirituales, así como quien pone en el micro ondas un paquete de cabritas de maíz, sin que exista mucha resistencia de parte de la “cultura”(de hecho pareciera haber un apoyo de esta), teniendo en cuenta que una vida más espiritual debería llevarnos a una vida menos consumista, mensos inserta en la cultura, más individualista en el buen sentido del término.
El problema no surge, en lo personal, en el levantamiento de la diferentes gamas de movimientos que buscan la paz interior del ser humano, sino en la poca resistencia que el sistema (manifestado principalmente en los medios masivos de comunicación y el Estado) ha ejercido. Si bien en los últimos tiempos nos hemos visto amenazados de ser coartados de difundir información libremente, la resistencia mediática no ha sido lo que, teniendo en cuenta el carácter subversivo y revolucionario de alguna de las enseñanzas espirituales puedan tener, podríamos esperar. (Así como hace dos mil años el sistema imperante crucifico a un hombre por sus ideas revolucionarias, hoy pareciera ser que el sistema hegemónico alimenta, de manera sutil, el posicionamiento de esta “rebeldía” espiritual)
Pero, ¿por qué no podría ser que simplemente existe un cambio de consciencia que nos está llevando realmente a una búsqueda espiritual, que nos haga ser mejores seres humanos? ¿por qué hacer frente a la simple situación que llegó la alineación planetaria que haría del hombre un ser diferente y más consciente? La duda, la reflexión, me surge cuando es el mercado mismo el que incita al consumo de material espiritual y hace de este movimiento en particular una moda a la cual “sería bueno seguir”. Si es que no hemos sido nosotros mismos, todos tenemos un amigo que ha cambiado radicalmente su forma de ser y que pareciera tener “paz interior”. Lo anterior me parece muy bueno, siempre y cuando esa paz interior no sea una forma sutil de mantenernos alienados al mismo sistema capitalista.
Si pensamos en el movimiento actual, donde la cultura oriental llega a Occidente como pan caliente, es menester pensar cuál es la filosofía a la base de estas culturas (ya sea taoísmo o budismo, principalmente). Lo cardinal de estas es que proponen una visión de la realidad que plantea que esta es una ilusión, por lo que la experiencia de los sujetos no es sino parte del apego a su propio ego (su Yo ilusorio, mental). Esto ha traído como consecuencia la adopción de prácticas orientales tales como meditación, arte marcial, etc., que por lo general son realizadas al finalizar o comenzar el día, para mantener la mente libre y desapegada de la realidad diaria a la que somos expuestos. Toda esta situación podría ser perfecta, hasta que nos preguntamos a quién le sirve que las personas sientan desapego del sufrimiento que puedan sentir, pero que puedan seguir produciendo, conscientes de que la realidad es una ilusión. Es aquí donde aparase lo que probablemente me viene generando ruido. Y es que la cultura capitalista en la que estamos insertos puede usar estas nuevas filosofías orientales como un placebo para mantener a las personas exteriormente unidas pero interiormente “libres”, con la ilusión discursiva de que en la medida en que estén desapegadas de su ego o deseo podrán ser seres más libres, mientras puedan seguir trabajando, obviamente.
Entonces la pregunta ahora debe ser otra: ¿Cuál es mi necesidad de buscar quién soy? ¿Quién es el que busca y para que (y por qué no, para quién)?. Me parece muy importante reflexionar sobre estos puntos ya que sino solo seguiremos siendo títeres de un mercado que aun no tiene intensión de retirarse (aunque haya llegado el 2012 , los niños índigos nazcan por montón, sepamos que existe una “naturaleza interior” que esta mas allá de lo que Yo creo es, etc.). Es muy importante tener claridad de dónde y hacia dónde nos llevan todos estos nuevos conceptos con los que estamos siendo bombardeados y qué es lo que quieren de nosotros. De no ser así, tendremos lamentablemente una próxima generación de personas “espiritualmente realizadas” trabajando en la bolsa, tomado Coca-Cola y paseando con sus hijos en algún mall con olor a incienso de la india, convencidas de que mientras se mantenga la paz interior podemos seguir funcionando en la “Ilusión”.
jueves, 22 de diciembre de 2011
La pseudosabiduria de Facebook
Cada mañana al abrir mi facebook, por lo menos 15 entradas que hablan de cómo debo ser, como debo comportarme, como debo dejar de pensar en el pasado, como…etc. Pareciera ser que este medio de comunicación nos ha dado las puertas a una sabiduría en potencia y a un conocimiento muy veloz.
Hoy vemos citas y citas de grandes autores y profundas reflexiones, ¿pero quien realmente se ha leído esos libros completos, o sabe quien lo escribió, en qué momento y a que publico se dirigía? Estamos alimentándonos de palabras y buenas intenciones (lo cual es el punto bueno de todo esto) pero pareciera ser que estamos cayendo en la pseudosabiduria propuesta por Nietzsche (en el libro de Zaratustra, que a todo esto me quedan 15 páginas para terminarlo), donde el hombre cree saber la verdad y da enseñanzas ligeras que nada tienen que ver con un real saber ni mucho menos con una experiencia personal. Hoy en día se comparten cosas que con suerte pasaron por nuestras manos.
Cada vez mas, incluso en las reuniones sociales, es interesante el intercambio de citas tomadas quizás de aplicación de facebook, tratando de dar forma a lo que los interlocutores tratan de decir, como si esos autores celebres estuvieran interesados en apoyar sus ideas.
Creen que saben y realmente no saben, y ese es el punto. Han pasado meses desde que este movimiento se puede observar en facebook, pero quizás ya es momento de ponernos también mas reflexivos de aquello que creemos decir y desde donde alguien lo está diciendo. Nos estamos poniendo todos pseudo médicos, pseudo sabios, pseudos psicólogos, etc, sin tener una experiencia de aquello que decimos y mucho menos cuestionarnos de donde viene aquello que se dice.
¿Alguien sabe cuántos años medito Krishnamurti para decir lo que ha dicho?¿O que fue lo que Buda le dijo a Mahakashyapa cuando hablo del budismo y todo aquello que no se podía decir?¿Alguien ha experimentado el TAO? (estas preguntas las hago al mirar las publicaciones de este momento en mi muro)
Como una generación donde las cosas van cada vez más rápido, creemos que la sabiduría también avanza de ese modo, y que por leer un par de cosas de internet somos personas más capaces y abiertas de consciencia. No dudo que si a algunos en algún punto, una buena frase, nos hizo tomar consciencia de algo, sin embargo, más que una crítica a una situación en particular, hago un llamado a volver a las fuentes, a preguntarnos por la validez de la pregunta que se responde con las frases con las que llenamos nuestro vacio, a expresarnos desde la autenticidad, desde la sabiduría que hemos adquirido en la experiencia y no desde el conocimiento poético que hoy, por estar en esta sociedad donde todo es un producto, estamos adoptando en nuestros discursos. Incluso la “sabiduría” (pseudosabiduría) , nos va llenando de buenos pensamientos que quizás algo remueven, pero que nos pueden alejar de la experiencia de aquello que decimos. (Para lo cual internet estaría cumpliendo la tarea de alejar a las personas de sí mismas, haciéndolas creer que son mas sabias y manteniéndolas ligadas al sistema y el adormecimiento)
Reitero, esto no es una crítica a la situación en si (no podría criticar yo si se que muchas veces lo he hecho), sino es una reflexión que espero nos invite ir mas allá de la frase bonita o con sentido y que nos conecte con una experiencia que nos lleve a la Sabiduría y no a pseudosabidurias cibernéticas.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
El arte de...
El arte es por definición (según la tercera definición de la Rae) un conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer bien algo. Y es este algo es lo que me interesa, ya que nos deja en un vasto horizonte de posibilidades por realizar.
En nuestro mundo occidental, el arte es visto como la manifestación de la emoción (si es que no es la locura) de algún “artista”, que probablemente estará en una pared, sobre un cubículo o un escenario, por lo que nuestro concepto de arte es lejano, puesto mas allá de lo que cualquier ciudadano de clase media podría hacer tranquilo, sin tener que “perder” su tiempo usando su creatividad.
Para mí( y es lo que trato de expresar en estas líneas) la vida es Arte. Si partimos de la definición de la Rae, la vida en sí misma es un conjunto de preceptos y reglas que han hecho algo bien, y ese algo es la vida misma. Como seres humanos, solemos juzgar qué está bien y qué está mal, sin embargo, si nos movemos a una escala universal, toda la vida esta creada bien, perfecta en sí misma. No hay bien y mal (y ahí caería mi reflexión en una limitante por el lenguaje) en el universo, ya que sucede lo que tiene que suceder en el momento determinado (que digámoslo, suele ser este presente). Entonces, si la vida es un arte, debemos aprender el arte de la vida, y vivirla desde la belleza, la creación, la delicadeza. Todo aquello que hace del arte, Arte.
Entonces, si la vida es Arte, y todo lo que compone la vida, esta bueno que nos pongamos a ser artistas. Ser buenos en el Arte de amar, de vivir, de morir, de tener sexo, de comer, de escribir, de hablar, de callar, de mirar, de oír, de pensar, de Ser…y para que el artista sea bueno debe estar completamente comprometido con su obra, amarla, respetarla y darle tiempo, disciplinarse a sí mismo, estudiar para ser cada vez mejor, evolucionar en su arte y estar muy consciente de sí mismo, para no actuar fuera de este concepto de arte.
El ser humano, hasta el día de hoy, es solo un ser de habilidades (escasos han salido de este límite). Podemos hacer morir a una persona sin dolor o sin que se dé cuenta, pero dudo que eso sea una manifestación artista. Podemos contar con dinero, pareja, amigos, pero dudo que si no hay un actuar consciente, podamos hacer de eso un arte. Somos alienados a otro y hacemos sin estar presente, lo que hace que nos volvamos mecánicos en las respuestas al medio, por lo que volvernos artistas es también hacernos responsables de nuestro vivir en todas las dimensiones del quehacer cotidiano.
Que la vida sea Arte.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Qué es la poesía
Poesía, poseía, poseer, tener. Por un error en la escritura he comenzado este ensayo, tratando de dilucidar la pregunta de un libro que no compraré. Mas allá de la negatividad a leer de acerca de algo, es el porqué la negatividad.
Es la poesía…y Es.
Hablar de la poesía es como hablar de una flor, un árbol, una escultura, un plato de comida (ponga usted el ejemplo), dando vuelta a su alrededor sin adentrarse en el objeto mismo del que se habla. Es como hablar del mar sin nunca antes haber siquiera metido los pies al mar. Por esto es que no puedo responder a la pregunta que antes mencione, sino solo responder a que es para mí el estudio de la poesía.
Ahora bien, tratando de adentrarme en un terreno difuso, podría decir que la poesía es la línea que delimita la frontera entre realidad y verdad (sin tocar ninguna). Y en este sentido acuño las palabras de Jodoroswky, cuando plantea que lo más cerca que podemos estar de la verdad es la belleza, porque como seres humanos perfectamente limitados, el lenguaje no nos da pie para entender la verdad de las cosas más simples, como la vida, el amor, la existencia, etc., por lo que solo podemos acceder a ese espacio mediante la belleza subjetiva y casi onírica de la belleza, como un destello de la verdad.
Quizás el poeta, en lo profundo de su silencio, accede a aquel espacio donde, no importando el idioma natal que tengamos y que solo nos sirven para dar un dibujo borroso de un mapa imaginado acerca de un terreno que anhelamos conocer, la realidad se expresa así misma usando como puente a quien escribe, consciente de no poder ser expresada en su totalidad, pero si ser simbolizada en el abstracto.
Mas que “qué es o será la poesía”, invito a ser participantes, oidores de la cosa, y expresar aquello que solo tú puedes decir acerca de aquello.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Arbol Sujeto
Cuántas veces hemos soñado, aspirantes al descubrimiento de nosotros mismos, con poder volar y conversar con las nubes. Quizás desde la tierra, veamos la altura de las copas de los grandes árboles rozar el cielo, casi llegando a esos lugares lejanos que aspiramos nos den un respiro de nuestras mediocres y repetitivas vidas. Sin embargo, en el desarrollo de nuestros potenciales, y valiéndonos de que somos organismos similares a los organismos que nos rodean y que por ende podemos encontrar en la naturaleza buenos ejemplos o metáforas de nuestro existir, para alcanzar el cielo quizás tengamos que ir mas acá y mas allá que la aspiración a conectarnos con la “idea de”, o mejor dicho, con las aspiraciones a ser seres iluminados vestidos de túnicas blancas interactuando únicamente desde el amor y la armonía, por ejemplo.
La lectura de Zarartustra me dio a experimentar que aquel árbol enorme que acaricia los cielos con sus ramas, tiene sus raíces profundamente aferradas a la tierra, yendo cada vez más profundo hacia el calor de del centro de este planeta. Entonces podemos pensar que en entre más alto queremos llegar más profundo es necesario ir dentro de nosotros mismos. Y no solo profundo, sino que adentrarnos en nuestros infiernos, para desde aquellos fuegos eternos poder integrar la energía que necesitamos para poder realmente llegar algún día al cielo.
Es interesante que la idea antes mencionada tenga plena relación con el tarot, en el paso del Diablo a La Mansión Dios, donde se nos enseña que para seguir desarrollándonos y alcanzar la totalidad, debemos bajar lo más profundo y encontrarnos de frente con todo aquello que proyectamos en otro, principalmente el Diablo o lo que occidentalmente se denominó Pecado. Así también, la astrología nos pone de frente al gran Saturno (amorosamente nombrado como don Sata) que cuando cursa un importante transito nos pone la sombra de la situación de frente, no por capricho, sino porque es la forma que tenemos de trascendernos y crecer de manera real y no como una creencia de lo que Yo Soy.
Retomando la metáfora del Árbol, en este caso nuestro cuerpo (Sujeto) es como el tronco visible entre estas dos dimensiones que interactúan en un mismo momento, en este mismo momento, pero que sin embargo por ignorancia o miedo, somos incapaces de sintetizar en un único presente (Sujeto- con sus dos significaciones- de lo profundo y a lo celestial en un mismo momento). Nos pasamos desde nuestras ilusiones a nuestros miedos o perversiones sin encontrar el punto medio que nos de lo necesario para la integración de nosotros mismos.
Y ahora bien, ¿quién puede botar por si solo un árbol que está profundamente enraizado? Quizás no exista mano humana que pueda abatir a este sujeto que ha encontrado el puente de sí mismo, tanto en el infierno como en el cielo, pero no debemos olvidar que el viento (lo que Nietzsche denomino “aquellas manos invisibles”) puede arrancar un árbol si es que así lo desea. Y el viento es solo aire, es invisible a nuestros ojos pero nos rodea y realmente así como nos da la vida también nos la puede quitar. Por lo que no debemos menospreciar la influencia de aquellas manos invisibles sobre el transcurso de nuestras vidas. ¿Entonces qué podemos hacer? Simplemente hacer, consciente de la multiplicidad de dimensiones interactuando en este Sujeto.
Estas palabras son solo piedras que lanzo contra una lata y que en algún punto, a alguna persona, puedan sonar como una melodía con algo de armonía. En mi cabeza, hay una orquesta, pero es imposible expresar en este momento la emoción de estas pequeñas epifanías, por lo que más que decir un “que”, espero solo abrir la puerta al descubrimiento de un “como”.
viernes, 11 de noviembre de 2011
Pregunta Fundante
Quién o qué soy, ha de ser la pregunta fundante de la creación del universo como lo conocemos.
Si ha de haber algo que constituye la vida no son precisamente las respuestas, sino las preguntas. ¿Cómo llegar más allá? ¿Cómo lograr aquello? ¿Qué hay detrás de eso?...son preguntas fundamentales en la vida del hombre que dan un impulso, un soplo de vida en la monotonía que le hereda la cultura (atreves de dogmas o “sentido común”). Es más, me atrevo a decir que en el momento en que encontramos alguna respuesta una parte nuestra muere, se va de esta realidad.
Así como el thanatos freudiano nos habla de la muerte como un retorno a un “estado anterior” al ser, lo que podría ser considerado como la vuelta a la matriz perinatal e incluso antes de la concepción misma, la respuesta nos devuelve a un estado de quietud y hasta la cristalización del espíritu.
Si bien la respuesta es el equilibrio a la tensión constante por la pregunta que nos dé un estado de tensión al dejarnos plantados en la incertidumbre, no puede ser este el fin de todo. Incluso en el fin de los tiempos, cuando el último suspiro escape del Yo último, cabe preguntarse qué hay después de esto, como ultimo regalo al universo en su proyecto de auto conocimiento.
Así ,como cuando nos hacemos la pregunta de ¿Quién soy? ¿Qué soy?, la vida, la existencia se recrea así misma para, desde la dualidad, conocerse a atreves de nosotros, como humanos, como seres vivientes, como seres animados e inanimados.
El Uno, la Consciencia Cósmica, es incapaz de auto explorarse, auto conocerse, y si bien no necesita nada, este estado lo hace perderse del excitante auto conocimiento y auto descubrimiento. Es así como la unidad se divide a atreves de una pregunta fundante para conocerse a sí misma en todas sus posibilidades…y aquí estamos nosotros.
Somos la dualidad hecha carne preguntándonos por el qué hacer de las cosas y de la vida. Dándonos aliento de existencia a través de las miles de preguntas inocentes, como de niños, que apuntan a la expansión de nuestros espacios de comprensión y conocimiento.
Y tal vez no hallemos una sola respuesta lógica en la frontera del lenguaje a tal fundamentales preguntas, sin embargo abrimos el espectro a un caudal de respuestas que nos regalan la maravilla del asombro y la novedad.
Así como los niños, es necesario volver a preguntarnos por la vida misma, como modo de contrarrestar la alienación a una vida rutinaria que se pierde bajo el alero de la respuesta y la inanición de la seguridad dogmatica.
Donde hay respuesta hay muerte (y no estoy diciendo que la muerte sea mala, sino solo el detenimiento del fluir de la consciencia), y donde surge una pregunta el universo danza en la alegría cósmica del autoconocimiento, así como cuando logramos aprender algo de nosotros mismo a través de alguna pregunta formulada y dejamos de ser habitantes de un terreno tan desconocido.
Y con esto no quiero dar respuesta alguna, sino más bien preguntas: ¿Qué hay detrás de todas estas palabras? ¿Qué quiere realmente decirnos el autor? ¿Sera tan simple como decir respuesta igual a muerte, o pregunta igual a vida? ¿Por qué leo esto en este momento?...
Yo solo sé que muy poco se…y quizás solo se solo se de preguntas.