lunes, 18 de febrero de 2013

Mi vecino, de aquí donde estoy, tomaba un mate junto a su mujer, madre de sus hijos, mientras sostenía una amena conversación. En el mismo patio trasero los niños jugaban con la manguera y agua, capeando el calor de la tarde. En eso, uno de los niños moja las zapatillas del padre que estaban por ahí y este, con un grito estruendoso, le regaña: "¡Pedro, la gran puta que te parió, tené mas cuidado!". Al momento los esposos continuaron conversando como nada y todo continuó como se venía dando.

Me llama la atención todo el revuelo que se le da a los cánticos de los militares chilenos y todo esa noticia. De seguro los que mas hacen ruido y alegan por este tema (tanto chilenos como involucrados extranjeros) le están sacando algún provecho político, y por ende económico.

No hay comentarios: