Hoy acompañé a mi viejo por unos exámenes a la clínica. Mientras lo esperaba revisaba un par de libros, buscando las palabras o ideas para decir aquello que quiero decir. Como sea, en ese momento, y como suele ser en las salas de espera, en el televisor se mostraba un extenso resumen del reallity show mientras muchos de mis acompañantes en la espera posaban sus ojos en la pantalla.
Yo también lo hice, y por un momento me dejé pensar: "Me meteré a un reallity, expondré mi discurso (intentaran callarme echándome) y al mismo tiempo diré que soy homosexual y que siempre amé a Arturo Longton (me dejaran porque me puse interesante). En un ataque de ira (actuado, evidentemente) golpearé a aquel supuesto amor de mi vida (no me parece tan mala idea cachetiar a un tipo como Arturo Longton) y luego diré que me di cuenta que soy heterosexual, e intentaré acostarme con un par de modelos argentinas (en mutuo acuerdo para que todos salgamos en las Ultimas Noticias) para terminar diciendo que sólo somos amigos con ventaja y sea ese el titulo de algún programa de farándula que discutan acerca de si digo la verdad o digo mentiras..."
Bastante asustado por lo vertiginoso de mi pensamiento, me detuve y volví a mis libros. Pierre Rey me esperaba: "Durante su existencia, el ser humano no posee mas que una certidumbre: la de su muerte"
Decidí así, por lo menos por hoy, esperar tranquilo a mi viejo, deseando sencillamente que al final del día haya encontrado las palabras justas para decir aquello que quiero decir.
"El camino no es como una autopista; el Camino es como un pajaro que vuela en el viento sin dejar huella tras de sí" Osho
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domingo, 14 de abril de 2013
lunes, 18 de febrero de 2013
Hoy en una micro, muchos niños y sus muchos padres. Algunos globos, comida chatarra, gente humilde (para decirlo de buena manera). Saco mi libro, me pongo los lentes, y algo ocurre. Me siento observado, como un bicho raro. ¿Que hace ese joven...lee?-sentí que se preguntaban-¿no se aburre con eso de los libros?.
Si bien puede ser una proyección, sentí algo de tristeza. Sentí nostalgia por un futuro que espero no llegue, donde el televisor sea mas importante que nuestras conversaciones o un clásico libro. Un futuro donde el show de la farándula sea el único tema, donde sin alcohol no existan las reuniones y donde la política se decida por quien tiene mejor imagen y no por quien puede saber algo de gobernar.
Bueno, el libro que saqué es "Fahrenheit 451".
Si bien puede ser una proyección, sentí algo de tristeza. Sentí nostalgia por un futuro que espero no llegue, donde el televisor sea mas importante que nuestras conversaciones o un clásico libro. Un futuro donde el show de la farándula sea el único tema, donde sin alcohol no existan las reuniones y donde la política se decida por quien tiene mejor imagen y no por quien puede saber algo de gobernar.
Bueno, el libro que saqué es "Fahrenheit 451".
En la micro, texto en mano, pensé: Un buen texto (así como un buen maestro, profe, guía, etc. ) no es ese que nos da la verdad de las cosas, sino ese que nos cuestiona el por qué tenemos y aceptamos estas o aquellas cosas como verdades.
El texto (por si alguien se motiva) era: "El orden del discurso" de Foucault.
El texto (por si alguien se motiva) era: "El orden del discurso" de Foucault.
A veces me encantaría tener unos 50 años.
50 años leídos, un café en la mano y el placer del conocimiento.
A veces me encantaría tener 12 nuevamente,
la energía y la mezcla perfecta entre la rebeldía, excitación y el desconocimiento.
A veces quisiera tener 5 años y darme el lujo de no ir al jardín,
quedarme viendo el matinal y levantarme a crear un mundo con hotweels.
A veces quisiera estar cerca de la muerte, para acordarme que ella existe.
Pero a veces, a veces muchas, recuerdo que tengo la edad que tengo,
que los errores, la confusión, la duda, el miedo son los necesarios y que aun que a veces las extraño, disfruto despertar sin muchas certezas, tal vez tan solo las necesarias, y sentir como la planta del pie se amolda al suelo a cada paso que voy dando.
50 años leídos, un café en la mano y el placer del conocimiento.
A veces me encantaría tener 12 nuevamente,
la energía y la mezcla perfecta entre la rebeldía, excitación y el desconocimiento.
A veces quisiera tener 5 años y darme el lujo de no ir al jardín,
quedarme viendo el matinal y levantarme a crear un mundo con hotweels.
A veces quisiera estar cerca de la muerte, para acordarme que ella existe.
Pero a veces, a veces muchas, recuerdo que tengo la edad que tengo,
que los errores, la confusión, la duda, el miedo son los necesarios y que aun que a veces las extraño, disfruto despertar sin muchas certezas, tal vez tan solo las necesarias, y sentir como la planta del pie se amolda al suelo a cada paso que voy dando.
Sin razón no hay razones, sin razones no hay acuerdos, sin acuerdos no hay posibilidad de comunicación ni comunidad. Y está bien, los animales también hacen comunidad, pero lo que nos distingue de ellos es justamente la razón, y si aveces nos parecemos o somos peores que los animales no es culpa de la razón, sino de no saber aun usarla como se podría usar.
Como bien decía un amigo, la cosa no es pensar menos y sentir mas (como lo plantea, sin que se note, el discurso ideológico), sino sentir mas y pensar mejor.
Como bien decía un amigo, la cosa no es pensar menos y sentir mas (como lo plantea, sin que se note, el discurso ideológico), sino sentir mas y pensar mejor.
Siento la necesidad, don Otro, de decirle algo. No se bien, pero la cosa es que, parece, quiero que me lea. Quizás esto sea suficiente para calmar mi angustia de ser visto.
Podría darle un consejo, don Otro, para que viva mejor su vida. O podría recomendarle música, libros, etc, etc, don Otro, pero no estoy seguro. Se me ocurre contarle alguna anécdota de mi día, don Otro, alguna interesante o alguna de esas que a nadie le importan (pero que quiero que a usted le importen, don Otro)
Por ahora me basta con esto, don Otro. Se que no le dije nada porque en verdad nada le puedo decir, pero se que esto era lo que quería, que simplemente me viera, aunque finalmente no tengo idea lo que usted quiera, don Otro.
Podría darle un consejo, don Otro, para que viva mejor su vida. O podría recomendarle música, libros, etc, etc, don Otro, pero no estoy seguro. Se me ocurre contarle alguna anécdota de mi día, don Otro, alguna interesante o alguna de esas que a nadie le importan (pero que quiero que a usted le importen, don Otro)
Por ahora me basta con esto, don Otro. Se que no le dije nada porque en verdad nada le puedo decir, pero se que esto era lo que quería, que simplemente me viera, aunque finalmente no tengo idea lo que usted quiera, don Otro.
Anoche saqué el mate y me fui a una de las playas en las costas de Uruguay, solo. La noche estaba con una luna que hacia todo claro. El mar estaba tranquilo y el viento no estaba mas fuerte que mis pensamientos. Sentado, sin una presencia en derredor, mirando todo ese espectaculo en un mismo momento, sabiendo que nadie escucharia se me escapo un: "ufff...gracias dios por todo esto".
El monje habla de música, de política, de filosofía y del espíritu. Habla y deja de hablar, hasta el silencio se hace poesía. El mate corre, la yerba crece, la sonrisa va y vuelve. El llanto alimenta la tierra y de una carcajada estallan unos cuantos universos.
La vida se acaba y comienza en un instante. Un tabaco se arma. Los monjes dejan de ser monjes y saludan a la señora que entra a comprar una planta.
"Tati, pone mas agua!-Ahi va, querido!"
Voy y vengo de casa a casa.
En la puerta del AlmaZen. Funes
La vida se acaba y comienza en un instante. Un tabaco se arma. Los monjes dejan de ser monjes y saludan a la señora que entra a comprar una planta.
"Tati, pone mas agua!-Ahi va, querido!"
Voy y vengo de casa a casa.
En la puerta del AlmaZen. Funes
Ante la situación, ejemplo mismo de la vida, pensé:
La gente piensa que "perro que ladra no muerde", y lo toma como que el perro que está ladrando no va a ir morder (algo así como "si habla mucho no va a hacer nada, por poner otro ejemplo). Pero no, la situación es que perro que ladra no muerde porque , o ladra o muerde, no puede hacer las dos cosas a la vez. pero no significa que porque haya ladrado no vaya a morder.
Tal vez el perro que ladra y no muerde hace una cosa a la vez. O come o habla, pero no come y habla.
Etc... tómelo como le sea útil, pero no crea que porque el perro le ladra no lo va a ir a morder.
La gente piensa que "perro que ladra no muerde", y lo toma como que el perro que está ladrando no va a ir morder (algo así como "si habla mucho no va a hacer nada, por poner otro ejemplo). Pero no, la situación es que perro que ladra no muerde porque , o ladra o muerde, no puede hacer las dos cosas a la vez. pero no significa que porque haya ladrado no vaya a morder.
Tal vez el perro que ladra y no muerde hace una cosa a la vez. O come o habla, pero no come y habla.
Etc... tómelo como le sea útil, pero no crea que porque el perro le ladra no lo va a ir a morder.
Ahí en Funes encontré un lugar donde las personas, entre un camino de tierra, arboledas y rigueros, salen a caminar y a trotar. Paseando por ahí, sin animo de ponerme aeróbico, vi un letrero que tenia tiempos y kilometros de trote recomendados, por nivel, para quienes quisieran hacerse su propia disciplina. Pero lo que me gustó y motivó, para al amplio aspecto de lo que se considera "el vivir", fue la frase final que, tallada y sencilla, decía: "Si ya me siento cómodo en una etapa paso a la siguiente"
No lo recordé hasta que alguien lo comenzó a tararear, sin ver quizás el mensaje que sus palabras dejaban.
En casa de uno de esos siempre nuevos conocidos que fui creándome mientras viajaba, el hijo del dueño de casa, mientras nosotros los "adultos" compartíamos algunas pizzas y cervezas en la cocina, insistía: "Quiero que alguien juegue conmigo. Quiero que alguien juegue conmigo. Quiero que alguien juegue conmigo. Quiero que alguien juegue conmigo. Quiero que alguien..."
Sin percatarnos, en aquel mismo momento y con un mundo de otros conceptos mas, repetíamos y compartíamos en base la misma idea que aquel niño con pucheros e inocencia expresaba.
...y cuántas veces y de cuantas formas diferentes y extrañas estamos nosotros diciendo o tratado de decir simplemente: "quiero que alguien juegue conmigo".
En casa de uno de esos siempre nuevos conocidos que fui creándome mientras viajaba, el hijo del dueño de casa, mientras nosotros los "adultos" compartíamos algunas pizzas y cervezas en la cocina, insistía: "Quiero que alguien juegue conmigo. Quiero que alguien juegue conmigo. Quiero que alguien juegue conmigo. Quiero que alguien juegue conmigo. Quiero que alguien..."
Sin percatarnos, en aquel mismo momento y con un mundo de otros conceptos mas, repetíamos y compartíamos en base la misma idea que aquel niño con pucheros e inocencia expresaba.
...y cuántas veces y de cuantas formas diferentes y extrañas estamos nosotros diciendo o tratado de decir simplemente: "quiero que alguien juegue conmigo".
"estamos a minutos del aterrizaje"...dijo el piloto interrumpiendo la lista aleatoria de jazz que venía escuchando en el vuelo. En eso, mientras miraba la cordillera y las nubes, percibiendo que íbamos bajando de altitud, y sintiéndome casi ya en casa, se pone a sonar What a Wonderful World de Louis Armstrong ...y si... así fue.
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